Mantenimiento rutinario y anual de una estufa de pellet

Las estufas de pellet, como cualquier producto que utiliza combustibles sólidos, necesitan un mantenimiento de rutina por parte del usuario. La falta de diligencia en la limpieza reduce la eficiencia de la caldera, restringe la seguridad de uso, e incrementa el consumo de combustible.

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios de 2007 obliga a realizar un mantenimiento anual en profundidad por parte de un especialista. Las marcas de calderas y estufas de pellet prescriben este mantenimiento como requisito para mantener la validez de la garantía. En general, basta con una limpieza al año, o dos en aparatos de uso intensivo.

La suciedad acumulada en tu estufa de pellet depende, entre otros factores, de la calidad del combustible. Los fabricantes recomiendan usar pellet certificado de buena calidad que, además de un alto rendimiento, genera menos residuos. Con pellet de inferior calidad, la inversión resulta cara a la larga, porque el sistema funciona peor y ofrece menos prestaciones.

Mantenimiento de una estufa de pellet por el usuario

Incluso en las estufas y calderas de pellet con función de auto limpieza, es necesario un sencillo mantenimiento. Dentro de la variedad de modelos, existen rutinas de mantenimiento que puede llevar a cabo el usuario (algunas estufas cuentan las horas de funcionamiento y te avisan de cuándo debes limpiarlas).

Las operaciones de mantenimiento básicas se pueden consultar en el manual del aparato. En general consisten en la retirada de la ceniza y limpieza del cristal un par de veces por semana.

Recuerda, antes de cualquier limpieza, proceder cuando la estufa está apagada y todas sus partes frías.

El primer paso consiste en vaciar la estufa y eliminar la ceniza y residuos del interior. Puedes utilizar una aspiradora para una limpieza a fondo. Existen modelos de aspirador diseñados para la aspiración de cenizas.

Limpieza del quemador en la cámara de combustión. Consiste en la retirada diaria, o cuando sea necesaria, de la ceniza y restos depositados en el interior. Sirve para asegurar la circulación de aire en la cámara. Consiste en la retirada de las rejillas para aspirar las impurezas. Si es necesario, sustituye los componentes y sellos desgastados.

Para los modelos con cajón de cenizas, la limpieza es semanal o cuando se acumulen los restos. El mantenimiento consiste en extraer el cajón, vaciarlo y aspirar la ceniza residual que pueda quedar. Después, inserta de nuevo el cajón en la estufa.

La limpieza de la chimenea se lleva a cabo de forma similar a la de la cámara. Puede llevarla a cabo el servicio técnico, o tú mismo con un kit especializado de los existentes en el mercado.

La carcasa exterior se limpia con un paño seco y no abrasivo. Tampoco utilices detergentes, ya que podrían dañar la pintura. Para la puerta de cristal, emplea papel humedecido.

Con estas pequeñas operaciones en tu estufa de pellet pasarás un invierno con comodidad, sin correr el riesgo de irritantes escapes de humo dentro de la casa, y con un sistema de alto rendimiento y bajo coste de combustible.

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