CÉSPED ARTIFICIAL PARA HOGARES CON MASCOTAS

El césped artificial es una solución estética, barata e higiénica para proporcionar un jardín de esparcimiento a las mascotas de la casa. Los animales de compañía, como los perros, causan deterioros en los jardines por el continuo pisoteo, su tendencia a excavar o por tumbarse a descansar en sus zonas favoritas. En un prado natural, el comportamiento de las mascotas puede causar el aplastamiento de la hierba o la pérdida de la misma.

Los diferentes modelos de césped artificial para mascotas son versátiles, suaves y resistentes, adecuados para uso perros, gatos u otros animales. Un jardín de césped sintético no sufre los inconvenientes y daños que uno de hierba natural. Esto se debe a que el césped artificial se fabrica con materiales plásticos, como polietileno y polipropileno.

Características del césped artificial para mascotas

Al adquirir un césped artificial específico para mascotas, el jardín estará disponible e intacto para el animal durante todo el año. El césped artificial permite convertir en un jardín cualquier ático, terraza o patio a partir de un mínimo presupuesto y con bajo coste de mantenimiento.

Estética del césped artificial

El césped artificial mantiene su apariencia durante años, no sufre decoloración por la radiación UV solar, ni por los orines de los animales. Gracias a los colores y materiales, su tacto e impresión visual, el animal no lo distingue de la hierba natural. Tampoco retiene el calor, y los perros y gatos lo encuentran cómodo.

El prado sintético puede instalarse con cualquier configuración, incluso puede dejarse en el jardín un pequeño espacio de tierra natural para que la mascota juegue en él.

Resistencia del césped para mascotas

Las briznas de hierba artificial resisten el aplastamiento y recuperan su posición original, incluso en casos de permanencia prolongada en la misma área por perros de razas grandes.

El césped sintético soporta correteo del animal. Ninguna raza puede arrancarlo con una simple mordida, o un tirón repentino de un mechón de hierba. Si el animal trata de excavar, el hilo soporta sin arruinarse el impacto, la tracción y la presión de las patas de las mascotas.

Higiene y seguridad

Gracias a su tecnología, el césped artificial evita la acumulación de bacterias, hongos e insectos, y ofrece mayor higiene y seguridad que el césped natural, la tierra o una zona con esterillas.

El césped sintético ofrece gran capacidad de drenaje de líquidos y previene olores persistentes y estancamientos. Al no permitir que se estanque el agua, la hierba sintética no ofrece sustrato para la proliferación de insectos como las moscas de arena, transmisores de enfermedades, como la leishmaniosis a las mascotas y las personas.

Como un jardín artificial no precisa tierra, también evita que, en caso de lluvia o humedad ambiental, la mascota entre en casa con las patas llenas de barro.

Facilidad de limpieza y mantenimiento

Como en un jardín natural, cuando el animal hace sus necesidades sólo hay que retirar el estiércol con los métodos habituales. La hierba sintética ofrece la ventaja adicional de que después puede higienizarse con agua y jabón neutro, lejía rebajada o un limpiador perfumado específico.

Durante los meses secos, el polvo puede depositarse en el césped. Con un riego superficial, la hierba recupera su brillo original. También puede regarse para aportar frescor en la superficie en aquellas zonas con veranos más calurosos. Hasta aquí, las mínimas necesidades de agua del jardín artificial, en comparación con la exigente irrigación que requiere el césped natural.

El césped sintético apenas requiere mantenimiento, salvo un rastrillado o barrido para retirar de residuos, como ramas u hojas. Si tu mascota deja área más pisoteada que otras, se puede peinar la hierba con el rastrillo para que las briznas de hierba recuperen su forma.

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