Clases y tipos de certificación de pellet: DIN Plus

La certificación del pellet informa al comprador sobre los controles de calidad a los que se somete el producto. El pellet de calidad y con certificación resulta eficiente, limpio y alarga la vida de las calderas de biomasa.

El pellet ofrece numerosas ventajas, respecto a otros combustibles, como su facilidad de almacenaje, y lo sencillo que resulta adaptar a la biomasa una instalación ya existente.

¿Qué es el pellet DIN plus?

Un pellet sin certificar es una compra a ciegas, en vez de un ahorro, porque el comprador desconoce su proceso de fabricación y los controles de calidad. En el peor de los casos, además de bajo poder calorífico, el pellet sin certificar genera más emisiones y provoca un mantenimiento más frecuente de los equipos.

En España existen dos certificaciones de pellet:

  • Certificación de pellet ENplus, del EPC (European Pellet Council).
  • Certificación de pellet DIN Plus, un estándar del organismo alemán DIN CERTCO.

Los productos de calidad pueden ofrecer una o ambas certificaciones.

Junto a las certificaciones ENplus y DIN Plus, existen tres niveles de calidad estandarizados, que informan sobre el proceso de fabricación del pellet.

  • Clase A1. Se fabrica con madera virgen y residuos de origen forestal. La ausencia de aditivos químicos en la madera aporta un bajo contenido en ceniza y emisiones.
  • Clase A2. Genera algunos residuos más que el pellet A1.
  • Clase B. El de inferior poder calorífico. Se compone de madera reciclada y residuos industriales. Ninguna de las tres clases se fabrica con maderas con tratamiento químico.

Comprobación de calidad del pellet DIN plus

Los pellet de una misma certificación y distinta marca, pueden ofrecer diferentes calidades. Puedes chequear la calidad del pellet con una pequeña lista de comprobaciones:

  • Comprueba el saco. El pellet es un material de origen vegetal que absorbe la humedad. Una rotura en el envase puede arruinar el producto cuando si se almacena en condiciones óptimas.
  • Comprueba el tamaño del pellet. Los gránulos de menor tamaño facilitan la carga de la estufa y previenen atascos.
  • Comprueba la capacidad calorífica. Cuanto más eficiente, menos combustible se necesita. Se mide en MJ/kg y el rango ideal son cifras superiores a 16,5 MJ/kg. Tampoco es necesario elegir la marca con la cifra mayor: ciertos fabricantes limitan la capacidad a 19 MJ/kg para evitar integrar compuestos químicos en el producto.
  • Comprueba la humedad. El porcentaje influye en la eficiencia del combustible. El porcentaje debe ser menor del 10%.
  • Comprueba el porcentaje de cenizas. Cuanto menor porcentaje, menor limpieza y mantenimiento requieren los equipos.

Los diferentes modelos de estufas de pellet sirven para calentar una habitación, una casa mediante canalizaciones, e incluso encargarse de la calefacción y el suelo radiante. La clave de su duración radica en un mantenimiento adecuado y un combustible de calidad, como el certificado DIN plus.

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *