Ahuyentadores de pájaros para cultivos

Los ahuyentadores de pájaros para cultivos sirven para alejar a los animales sin dañarlos: por respeto ecológico, y porque la mayoría de aves son insectívoras y se alimentan de plagas que atacan los campos cultivados, huertos y jardines.

Los pájaros, según la especie, se alimentan de las semillas recién sembradas, o de los frutos. Es importante remarcar que las aves solo resultan perjudiciales para los cultivos en ciertas épocas del año: cuando las frutas son atractivas para ellos y durante la siembra. Ciertas especies de pájaros, como el Carbonero común, son grandes depredadores de larvas y ejercen de insecticida natural cuando dan de comer a sus polluelos recién nacidos.

Diferentes modelos de ahuyentadores de pájaros

Los animales granívoros (aves, mamíferos e insectos), por su dieta de semillas, se convierten en una amenaza potencial para los cultivos en la época de siembra. Entre las aves más molestas para el agricultor o jardinero destacan:

  • Urracas y cuervos. Se trata de aves omnívoras con especial voracidad de semillas y frutos.
  • El jilguero y el gorrión son granívoros y deben ahuyentarse durante la siembra.
  • El estornino es un pájaro especializado en picotear los frutos.
  • Las palomas son depredadores de los huertos en entornos urbanos, porque son más atrevidas que otras aves al acercarse a los edificios.

Los ahuyentadores de pájaros para cultivos se dividen en dos tipos principales: sonoros y visuales.

Ahuyentadores de pájaros con efectos visuales

Su ventaja radica en su funcionamiento silencioso, apto para ubicarse en cultivos cerca de lugares habitados. Los modelos van, desde espantapájaros tradicionales, a bolardos de colores brillantes o material reflectante, y dispositivos con apariencia de animal depredador con movimiento robotizado.

El punto débil de estos métodos radica en la duración limitada de sus efectos. Los pájaros no carecen de razonamiento (ciertas aves, como urracas y cuervos son muy inteligentes, perseverantes e ingeniosas). Después de la sorpresa inicial del ahuyentador, las aves se acostumbran a su presencia y al final aprenden que es un objeto inofensivo.

Para optimizar el uso de ahuyentadores visuales, deben moverse periódicamente para que los animales no se acostumbren a ellos. Aunque ciertos modelos resultan estéticos, no son adornos de jardín y solo deben colocarse cuando son necesarios: en presencia de semillas y frutos que resulten atractivos para los pájaros.

Ahuyentadores de pájaros con sonido

Los ahuyentadores de pájaros con sonido suelen ofrecen mayores prestaciones y se emplean por parte de profesionales. Los dispositivos se basan en el principio de que los ruidos repentinos asustan a la mayoría de los animales y provocan su huida.

Se comercializan ahuyentadores de pájaros para cultivos capaces de emitir detonaciones, los sonidos de diferentes especies depredadoras e incluso modelos de ultrasonidos silenciosos para las personas. Estos últimos dispositivos resultan idóneos para entornos habitados, sin embargo, su alcance resulta limitado en comparación de los modelos que emiten sonidos audibles.

Los ahuyentadores con detonaciones emplean el gas de una bombona para generar estampidos que asustan a los animales. Según el modelo, la intensidad del sonido supera de largo los 100 dB y, en función de la orografía del terreno, cubre varias hectáreas.

El sonido de estos sistemas ahuyenta pájaros y otras especies, como zorros o jabalíes. Los ahuyentadores se montan en trípodes, que pueden ser giratorios para emitir sonido en diferentes direcciones, y también cuentan con accesorios, como temporizadores, o altavoces para incrementar su alcance.

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *