Calzado laboral de seguridad: protección y comodidad

El calzado laboral de seguridad forma parte esencial del equipo de seguridad personal en el trabajo. Los entornos laborales que precisan calzado de protección son las fábricas o líneas de montaje, almacenes y logística, obras y construcción y en muelles de carga, descarga y transporte de mercancías.

¿Qué nivel de protección necesita mi calzado de seguridad?

Existen diferentes modelos de botas y zapatos de seguridad, con un nivel creciente de protección y adaptados a trabajos específicos. En general, el empleador proporcionará el equipo al trabajador, o le indicará qué certificación de seguridad debe tener, por ley, el calzado para esa actividad.

Según se incrementa la seguridad del calzado, se añaden nuevas especificaciones a la certificación anterior. Las principales son:

Calzado laboral de seguridad SB

La certificación mínima requerida para zapatos y botas de prevención de accidentes es SB, o Seguridad Básica. Estos zapatos equipan suela antideslizamiento y puntera rígida que protege el pie de aplastamiento hasta 200 julios de energía. En la práctica significa que puede proteger los dedos del pie de un objeto que pesa 20 kg y cae desde una altura de un metro. Expuesto de otra forma: golpea con una fuerza de 1500 N, como si pesara 150 kg.

Calzado laboral de seguridad S1

Una zapatilla de seguridad homologada como S1 está equipada con puntera rígida, como la SB, parte trasera cerrada y absorbe energía en el tacón. También cuenta con una suela antiestática que disipa la carga eléctrica que se pueda acumular, y resistencia a la corrosión por el contacto con hidrocarburos.

Calzado laboral de seguridad S2

La certificación de calzado S2 es como la S1, a la que se añade resistencia a la penetración y una protección de cuero, nobuk u otro material con tratamiento hidrófugo que lo impermeabiliza ante los líquidos.

Calzado laboral de seguridad S3

El calzado S3 cuenta con las propiedades del S2, además de una suela antipinchazos que protege la planta del pie. Puede ser con una lámina en acero o textil resistente a la penetración con una fuerza de 1100 N.

Existen categorías de mayor protección, como la S4 y S5, o características adicionales que puede cumplir el calzado anterior. Dichas especificaciones, como protección al metatarso o al tobillo, resistencia al corte, al frío, al calor por contacto, al agua, etc., se indican en el etiquetado junto a las letras de homologación.

Calzado laboral de seguridad para prevenir la fatiga

Usar calzado laboral de seguridad protege físicamente los pies, además de prevenir la fatiga. Quienes realizan su trabajo en pie o sobre suelo duro, pueden sufrir problemas musculares en pies, piernas, espalda u otras zonas del cuerpo. Además de posibles lesiones incapacitantes, el trabajar sintiendo malestar es un factor de distracción que aumenta el riesgo de accidentes laborales.

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *