Ventajas del césped artificial

El césped artificial se fabrica con fibras sintéticas de diferentes materiales, longitudes y acabados estéticos. El césped sintético se utiliza desde hace décadas, como superficie en instalaciones deportivas, recreativas y residenciales. Los avances tecnológicos permiten fabricar céspedes sintéticos de alta calidad que ofrecen una estética similar a la del césped natural, hasta el punto de usarlo en interiores, como elemento decorativo.

Por su elaboración de material sintético, las configuraciones del césped artificial son muy variadas: diferentes tonos de colores, alturas de las briznas de hierba, densidades del pasto, memoria elástica o suavidad, entre otras especificaciones.

Características del césped artificial

El césped sintético se puede instalar sobre cualquier tipo de superficie. Su costo es un poco más alto que el del pasto natural, pero se amortiza con rapidez, gracias a su mantenimiento simple y económico: solo un cepillado periódico. En las instalaciones con lastre de sílice, su mantenimiento incluye descompactarlo cada cierto tiempo, ya que el sílice tiende a endurecerse.

El césped sintético dura más de 15 años por su resistencia a los agentes atmosféricos y los rayos UVA. No causa alergias y no propaga las llamas del fuego en caso de incendio. El césped artificial ahorra agua, ya que solo requiere un riego mínimo en días muy calurosos para bajar la temperatura o eliminar el polvo.

El césped sintético necesita tener cierta altura para dar sensación de acolchado. La memoria elástica y la resistencia son factores opuestos: la suavidad al tacto suele ser inversamente proporcional a la capacidad de recuperación.

La cantidad de puntadas por metro cuadrado determina la calidad del césped: más puntadas equivalen a mayor densidad y acolchado de la hierba. Una buena calidad promedio de césped artificial tiene entre 15 y diecisiete mil puntos, y alturas entre 30 y 40 milímetros.

¿Cómo escoger el césped artificial?

El factor de calidad de un césped no es el material en sí. Para encontrar el césped artificial que cubre tus necesidades, primero debes considerar el lugar y el uso que tendrá. No necesitas el mismo tipo de césped sintético en una terraza donde juegan los niños, un área de paso o de elemento decorativo. Por ejemplo:

  • En balcones o terrazas, elige un césped de poca altura, sencillo de limpiar.
  • Si necesitas un campo deportivo necesitas un césped resistente que soporte el pisoteo de los jugadores. Una hierba alta no es recomendable para uso deportivo, porque con el pisoteo puede aplanarse y recrear una apariencia de felpudo.
  • Para el jardín, como elemento de paisajismo, necesitas un césped con buen impacto visual. La hierba alta resulta adecuada cuando el factor predominante a la hora de elegir el césped sea su apariencia estética.
  • El color de la capa de hierba depende, tanto de tu gusto personal, como de la ubicación donde lo quieres instalar. Si un jardín no está expuesto a la luz solar durante varias horas, puedes mejorar su aspecto con un tono verde claro y vibrante, por el contrario, un tono más oscuro resulta adecuado en áreas expuestas a la luz.
  • Lastre de sílice y evacuación del calor. Un césped con sílice en el momento del riego mantiene una mayor humedad, y la sensación de frescura se prolonga. Por contra, su mantenimiento resulta algo más laborioso, porque no puede aspirarse.
  • Si tienes perro, en especial de raza grande, elige un césped artificial resistente, capaz de resistir el estrés constante al que se verá por el perro, que tiende a pisotear siempre en los mismos puntos con propensión a cavar. La longitud de los hilos debe rondar los 3 centímetros, de esta manera el perro podrá correr por el césped, y la superficie te facilita las operaciones de limpieza.
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